VIAJES
A PARIS
Un
fin de semana en París puede llegar a ser una buena
idea para que un grupo de empleados o directivos de una
empresa tengan la posibilidad de ver las cosas desde otro
punto de vista. Son muchas las actividades que hoy en día
se utilizan para instruir a los empleados en los nuevos
tiempos que corren. Las antiguas estrategias se han quedado
en el tiempo y es hora de nuevas propuestas que incentiven
a los empleados a competir de la mejor forma en un mercado
que cada vez se presenta de forma más hostil. La
Ciudad de la Luces, entonces, puede brindar esa óptica
renovadora que tantas empresas persiguen.
Un
recorrido por el Sena será una buena forma de empezar
a conocer la ciudad. Frente al río podrán
encontrar restaurantes con la mejor gastronomía francesa.
Luego el Museo de Louvre es quizá una de las grandes
atracciones que nadie puede pasar por alto una vez en la
ciudad. París cuenta con una más que interesante
gama cultural en materia de obras de arte; obras esparcidas
en sus diversos museos y galerías. Un ejemplo claro
de las maravillas culturales de esta gran ciudad es la afamada
Monna Lisa, cuyo valor todavía no puede tasarse.
Luego, el visitante podrá disfrutar de la ciudad
por excelencia con mayor diversidad arquitectónica.
El
barrio Latino de París es famoso por albergar una
apreciada arquitectura y un ambiente cultural sin precedentes.
Allí se encuentra la famosa Universidad Sorbona,
que da al barrio un toque especial en el que confluyen las
exposiciones de arte con las más antiguas librerías.
No muy lejos del Barrio Latino podrán encontrar el
ya mítico Arco del Triunfo, monumento construido
por Napoleón para conmemorar la victoria en la batalla
de Austerlitz.
La
Catedral de Notre Dame es otro de los monumentos arquitectónicos
que deben ser visitados sin excepción. Es la Catedral
más antigua del movimiento Gótico. Luego,
muy cerca del Louvre se encuentra el Palacio de las Tullerías,
que fue uno de los más importantes palacios de la
monarquía francesa en el que sorprende la imponencia
de su arquitectura y los jardines aledaños.
París
es una de las grandes capitales europeas que rebosa de esplendor
en sus calles históricas y con sus monumentos arquitectónicos
y artísticos. La distracción está garantizada,
además de una de las mejores cocinas del mundo. Un
simple paseo por una de sus calles ya vale para maravillarse.
Una experiencia única para que los empleados o directivos
se conozcan mejor en un ambiente plagado de maravillas confeccionadas
por la mano humana. Invertir en este tipo de itinerarios
es invertir a futuro, dar la posibilidad a sus empleados
de entender mucho mejor el contexto que les rodea.
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