FIN
DE SEMANA EN VELERO
Otra
disciplina a la cual concurren las empresas para fomentar
nuevas actividades entre sus empleados son los viajes en
velero. El clima y la situación ideal para estimular
al personal de otra forma: trabajo en equipo y un paseo
relajante sobre tranquilas aguas y paisajes de paraíso.
Los viajes en velero ofrecen diversas variantes en cuanto
a tiempo, precio y destinos. Se pueden organizar viajes
por el mediterráneo, a la Costa Brava, a las islas
Baleares, a otros países o viajes organizados desde
otros mares u océanos.
Cuando
una empresa organiza uno de estos viajes para su personal,
tiene la ventaja de generar un clima de trabajo distinto
al de la oficina, por ejemplo. Las distintas tareas que
implica navegar una embarcación tienen que estar
divididas y funcionar a base de un gran trabajo en equipo.
Desde izar las velas hasta limpiar la cubierta o cocinar,
son algunas de las funciones imprescindibles a la hora de
emprender esta aventura que es navegar. Luego, el placer
de visitar lugares de ensueño, disfrutando de la
tranquilidad de un viaje inolvidable.
Pasar
unos días en una pequeña embarcación
puede resultar incluso hasta más barato que cualquier
otro plan de viaje. Ni siquiera es preciso saber nadar.
Bien es cierto que también existen viajes en goletas
de auténtico lujo, que combinan la navegación,
el buceo y otros deportes acuáticos con visitas a
la costa y la mejor gastronomía. Los navegantes más
experimentados pueden optar incluso a alquileres sin patrón.
Hay singladuras de todo tipo, para todos los gustos y bolsillos.
Desde 150 euros el fin de semana por persona en adelante.
Esta aventura únicamente está vedada para
quienes son excesivamente propensos al mareo.
Es
muy importante saber en qué consiste el trayecto
para ajustar las expectativas a la realidad y mentalizarse
sobre la duración de cada travesía para poder
disfrutar de las vacaciones o viaje y no llevarse una decepción.
Si lo que se busca es ver monumentos o visitar ciudades,
tal vez ésta no sea la mejor forma de hacerlo. De
lo que se trata es de disfrutar de la navegación,
la organización de excursiones en tierra será
por cuenta de los viajeros excepto cuando se indique expresamente
en el programa.
Generalmente
la navegación corre a cargo del patrón y en
algunos casos de su ayudante -si son dos personas las que
componen la tripulación- por lo tanto no es necesario
tener experiencia como navegante, pero uno de los atractivos
del viaje es participar y aprender las tareas más
básicas de la navegación. Son muchas las tareas
para realizar y bien se pueden distribuir entre muchas personas
o (si la embarcación es pequeña) entre tan
sólo dos personas. Luego, todo se resume a disfrutar
de una experiencia única en la que la tranquilidad,
el trabajo en equipo y la oportunidad de aprender nuevos
oficios se presentan como un programa imperdible.
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