PARACAIDISMO Y TURISMO EXTREMO
Son
cada vez más numerosos aquellos que eligen distintas
disciplinas que tienen ve ver con el deporte y turismo extremos.
Desde bajada por ríos rápidos, práctica
de parapente, paracaidismo, ala delta, jumping, hasta puenting
y buceo en zonas desconocidas. Es muy común hoy en
día que las empresas organicen este tipo de viajes
para sus trabajadores y directivos. Otra forma de hacer
de la empresa algo más que el mero puesto de trabajo
tradicional. Como hemos visto, las opciones son muchas y
se presentan bajo todo tipo de ofertas y paquetes fáciles
de conseguir en cualquier agencia de viaje.
El paracaidismo es una disciplina en la
que generalmente se centran las preferencias de todos a
la hora de contratar un paquete de turismo extremo. No son
pocas las empresas que contratan uno de estos cursos acelerados
de caída libre para su personal. El salto en Tándem
es quizá la forma más rápida y sencilla
de hacer un salto y probar la caída libre. Unido
a un instructor Tándem, se puede saltar con un paracaídas
para dos personas desde cuatro mil metros de altura y vivir
un minuto de caída libre, y todo esto sin tener experiencia
previa. Los requisitos para saltar son: no medir más
de dos metros de altura ni pesar más de cien kilogramos,
no padecer cardiopatías graves, epilepsia o convulsiones.
El puenting es otra manera de hacer turismo
y deporte de aventura. Los que lo practican suelen divertirse
con el simple hecho de experimentar una caída repleta
de adrenalina que sin dudas es inolvidable. La primera persona
en atarse una cuerda a los pies y saltar desde un puente
fue Helmut Kiene, corrían los años 70 y ni
imaginaba la repercusión que su primer salto tendría
en la sociedad. Son cada día más los que practican
este deporte y generalmente es accesible para todos aquellos
que lo quieran practicar con responsabilidad. Los paquetes
incluyen saltos de puentes de gran altura en el que todos
los concursantes participan en varias caídas con
la debida preparación por parte de un monitor.
Otra opción es el parapente, la
aventura de volar y navegar sobre los cielos con un indescriptible
sentimiento de libertad. Se trata de conseguir despegar,
volar y aterrizar con un ala flexible por tus propios medios.
El despegue se realiza a pie, normalmente desde el borde
de una ladera encarada al viento. También es posible
realizarlo con tornos mecánicos que un operador controla
dándole mayor o menor presión a una soga que
se engancha en el arnés del piloto. Este tipo de
vuelos es típico de llanuras donde la permanencia
del vuelo se da de acuerdo a la habilidad del tripulante
para encontrar térmicas o el efecto de dinámica
que se provoque en alguna formación con respecto
al viento.
Más artículos: Fotografos
incentivos - Turismo
ecuestre - Carreras
orientación